LA TROMPETA DEL CIELO
Había una vez un trozo de cielo que quería una trompeta. Estuvo buscando por todas partes hasta que busca que busca lo encontró. Entonces quería hacer clases de trompeta, pero la trompeta no quería.
El cielo se enfadó y quería cambiar de trompeta. Encontró otra trompeta y empezó a dar clases.
Se querían tanto que se casaron. Invitaron a todos los trozos de cielo y a todas las trompetas. Y así vivieron felices para siempre.
Jan
25/2/07
EL ÁRBOL DEL MUEBLE
Había una vez, un árbol que no tenía amigos. Solo tenía un mueble que hablaba.
El árbol y el mueble no salían de casa porque si salían todos los insultaban.
Un día el árbol fue a comprar pero nadie lo insulto.
Cuando el árbol volvió a casa escucho una voz que era del mueble que decía:
–Ven árbol no hay nadie corre-
Pero el árbol se lo explico todo al mueble y todos se hicieron amigos.
Laia
Había una vez, un árbol que no tenía amigos. Solo tenía un mueble que hablaba.
El árbol y el mueble no salían de casa porque si salían todos los insultaban.
Un día el árbol fue a comprar pero nadie lo insulto.
Cuando el árbol volvió a casa escucho una voz que era del mueble que decía:
–Ven árbol no hay nadie corre-
Pero el árbol se lo explico todo al mueble y todos se hicieron amigos.
Laia
EL ARBOL DEL MUEBLE
Había una vez un árbol muy simpático y antiguo.
Una rama un día decidió hacer un mueble.
Cuando el mueble estuvo terminado vio que el mueble era muy maleducado e insultaba a las otras ramas.
Un día las ramas se reunieron y tomaron una decisión: educar al mueble.
Entonces una rama se lo explicó al mueble y le dijo que iría a una escuela para muebles y,
a la mañana siguiente fue a la escuela y al cabo de un año ya no era tan maleducado
y empezó a ser más amable con todos.
Y cuento contado la nevera se ha resfriado.
Gerard
Había una vez un árbol muy simpático y antiguo.
Una rama un día decidió hacer un mueble.
Cuando el mueble estuvo terminado vio que el mueble era muy maleducado e insultaba a las otras ramas.
Un día las ramas se reunieron y tomaron una decisión: educar al mueble.
Entonces una rama se lo explicó al mueble y le dijo que iría a una escuela para muebles y,
a la mañana siguiente fue a la escuela y al cabo de un año ya no era tan maleducado
y empezó a ser más amable con todos.
Y cuento contado la nevera se ha resfriado.
Gerard
EL ÁRBOL DEL MUEBLE
Había una familia a la que le regalaron un árbol, pero no les gustó.
Un día la madre lo escondió en un armario para que nadie lo viese.
El árbol cada día crecía más porque lloraba y las lagrimas
le servían de agua.
Como nadie lo miraba no sabían que el árbol crecía tanto.
Un día vino una visita y oyeron un ruido muy fuerte en la
habitación del armario. Fueron a ver que había pasado
entonces vieron el árbol que había reventado el techo
de tanto crecer.
La visita dijo:
-¡oh que árbol tan bonito!
- Si quieres te lo puedes llevar.
Y desde aquel día el árbol fue muy feliz.
Cristina
Había una familia a la que le regalaron un árbol, pero no les gustó.
Un día la madre lo escondió en un armario para que nadie lo viese.
El árbol cada día crecía más porque lloraba y las lagrimas
le servían de agua.
Como nadie lo miraba no sabían que el árbol crecía tanto.
Un día vino una visita y oyeron un ruido muy fuerte en la
habitación del armario. Fueron a ver que había pasado
entonces vieron el árbol que había reventado el techo
de tanto crecer.
La visita dijo:
-¡oh que árbol tan bonito!
- Si quieres te lo puedes llevar.
Y desde aquel día el árbol fue muy feliz.
Cristina
EL ÁRBOL DEL MUEBLE
Había una vez una familia muy rica. Tenían una casa grandiosa.
Allá vivía un niño que se llamaba Juan, su madre Laura y su padre Juan Carlos.
Un día Juan se levantó por la mañana y como estaba muy dormido
se dio un golpe muy fuerte con el mueble de su habitación y empezó a llorar.
Sus padres se enfadaron con el mueble sin ser culpa de él.
Se lo dieron a los basureros. Lo tiraron con toda la suciedad.
Allí el mueble se aburría mucho, por eso, plantó un árbol y vivieron felices y comieron perdices.
Arnau
Había una vez una familia muy rica. Tenían una casa grandiosa.
Allá vivía un niño que se llamaba Juan, su madre Laura y su padre Juan Carlos.
Un día Juan se levantó por la mañana y como estaba muy dormido
se dio un golpe muy fuerte con el mueble de su habitación y empezó a llorar.
Sus padres se enfadaron con el mueble sin ser culpa de él.
Se lo dieron a los basureros. Lo tiraron con toda la suciedad.
Allí el mueble se aburría mucho, por eso, plantó un árbol y vivieron felices y comieron perdices.
Arnau
EL ARBOL DEL MUEBLE
Había una vez un árbol que se casó y quería regalarle a su esposa, un mueble.
Fue a buscar un libro, que tratara de muebles.
Encontró uno y fue corriendo a decir a su esposa que le enseñaría a hacerle un mueble.
Cogió un árbol muerto y disecado lo corto por la mitad y comenzó su trabajo.
Cortó a trozos, dos grandes y dos pequeños, con eso construyó un cajón y después otro.
A la mañana siguiente era el aniversario de su esposa, y no había terminado su regalo.
Entonces fue corriendo a hacer el mueble.
Cogió un trozo del árbol, cortando dos trozos muy grandes y unos medianos y terminó.
Lo entregó y su esposa Mery se puso muy pero que muy contenta y… colorín colorado este cuento se ha terminado.
ALBA
Había una vez un árbol que se casó y quería regalarle a su esposa, un mueble.
Fue a buscar un libro, que tratara de muebles.
Encontró uno y fue corriendo a decir a su esposa que le enseñaría a hacerle un mueble.
Cogió un árbol muerto y disecado lo corto por la mitad y comenzó su trabajo.
Cortó a trozos, dos grandes y dos pequeños, con eso construyó un cajón y después otro.
A la mañana siguiente era el aniversario de su esposa, y no había terminado su regalo.
Entonces fue corriendo a hacer el mueble.
Cogió un trozo del árbol, cortando dos trozos muy grandes y unos medianos y terminó.
Lo entregó y su esposa Mery se puso muy pero que muy contenta y… colorín colorado este cuento se ha terminado.
ALBA
EL MUEBLE DEL ÁRBOL
Había una vez un árbol que quería un mueble.
El mueble era muy caro pero lo compraría como sea.
Ahorró y ahorró y al final se lo pudo comprar, pero el local estaba cerrado.
Al día siguiente fue al local y lo compró, pero no tenia dinero para poner cosas dentro.
Entonces intentó ahorrar otra vez pero no podía porque no tenía trabajo.
Cuando todo parecía perdido se encontró un billete por el bosque.
Y podía comprar bastantes cosas pero todo estaba cerrado.
Fue a casa y fue a dormir.
Al día siguiente fue a comprar.
La tienda estaba abierta, compró un montón de cosas para el mueble.
Y tuvo el mueble más bonito de todo el bosque.
Tomás
Había una vez un árbol que quería un mueble.
El mueble era muy caro pero lo compraría como sea.
Ahorró y ahorró y al final se lo pudo comprar, pero el local estaba cerrado.
Al día siguiente fue al local y lo compró, pero no tenia dinero para poner cosas dentro.
Entonces intentó ahorrar otra vez pero no podía porque no tenía trabajo.
Cuando todo parecía perdido se encontró un billete por el bosque.
Y podía comprar bastantes cosas pero todo estaba cerrado.
Fue a casa y fue a dormir.
Al día siguiente fue a comprar.
La tienda estaba abierta, compró un montón de cosas para el mueble.
Y tuvo el mueble más bonito de todo el bosque.
Tomás
EL ÁRBOL DEL MUEBLE
Había una vez un árbol que vivía en Indonesia y tenía mu-
chos amigos. Tenía un nido de loros, unas ranas al lado…etc.
Un día lo cortaron, le llevaron a la fábrica y le transformaron
en mueble. Lo pasó muy mal.
Los árboles de aquel bosque también lo pasaron muy mal.
Los loros no tenían nido y los demás árboles estaban ocupados.
Las ranas no tenían al árbol.
Total, un desastre. Pero el mueble tenía nuevos amigos:
armarios, camas, mesas, escritorios, sillas, perchas…etc.
Pero echaba de menos a los amigos de Indonesia.
Mateu
Había una vez un árbol que vivía en Indonesia y tenía mu-
chos amigos. Tenía un nido de loros, unas ranas al lado…etc.
Un día lo cortaron, le llevaron a la fábrica y le transformaron
en mueble. Lo pasó muy mal.
Los árboles de aquel bosque también lo pasaron muy mal.
Los loros no tenían nido y los demás árboles estaban ocupados.
Las ranas no tenían al árbol.
Total, un desastre. Pero el mueble tenía nuevos amigos:
armarios, camas, mesas, escritorios, sillas, perchas…etc.
Pero echaba de menos a los amigos de Indonesia.
Mateu
LA TROMPETA DEL CIELO
Érase una vez un niño que tenía miedo a los truenos.
Un día su madre le dijo:``no debes tener miedo de los truenos porque son las nubes tocando la trompeta´´.
Y el se reía porque no se lo creía.
Un día cuando iba al colegio vio una cosa dorada en el cielo,
cuando acabaron las clases fue a buscar unos prismáticos para saber qué era esa luz.
Miró y vio que era una trompeta y se lo contó a todos los que tenían miedo a los truenos.
Genís
Érase una vez un niño que tenía miedo a los truenos.
Un día su madre le dijo:``no debes tener miedo de los truenos porque son las nubes tocando la trompeta´´.
Y el se reía porque no se lo creía.
Un día cuando iba al colegio vio una cosa dorada en el cielo,
cuando acabaron las clases fue a buscar unos prismáticos para saber qué era esa luz.
Miró y vio que era una trompeta y se lo contó a todos los que tenían miedo a los truenos.
Genís
LA TROMPETA DEL CIELO
El cielo tenia una trompeta, cuando la trompeta sonaba era la señal para que las nubes dejaran caer el agua.
A la tierra le asustaba el ruido de los truenos, así que decidió quitarle la trompeta y la enterró.
Y la gente no tenía agua porque si el cielo no hacía sonar la trompeta, las nubes no podían dejar caer ni el agua ni los truenos.
La gente no tenia agua, los ríos se secaban y los charcos también.
La gente se reunió y le dijeron al cielo que le devolviera la trompeta y el cielo volvió a tocar la trompeta,
y la gente y el sol volvieron a estar felices para siempre ,menos la tierra.
David R.
El cielo tenia una trompeta, cuando la trompeta sonaba era la señal para que las nubes dejaran caer el agua.
A la tierra le asustaba el ruido de los truenos, así que decidió quitarle la trompeta y la enterró.
Y la gente no tenía agua porque si el cielo no hacía sonar la trompeta, las nubes no podían dejar caer ni el agua ni los truenos.
La gente no tenia agua, los ríos se secaban y los charcos también.
La gente se reunió y le dijeron al cielo que le devolviera la trompeta y el cielo volvió a tocar la trompeta,
y la gente y el sol volvieron a estar felices para siempre ,menos la tierra.
David R.
LA TROMPETA DEL CIELO
Había una vez una trompeta del cielo que cada día a las siete de la tarde tocaba sola.
A la gente le gustaba el sonido que hacía.
Un día el cielo la perdió, y la gente estaba muy preocupada y el cielo también.
Lo que ocurrió era que se había caído de una nube y había ido a parar aun bosque.
Un pájaro que pasaba por allí la vio y la trompeta se alegró.
La llevó hasta el cielo. La trompeta volvió a tocar y todos volvieron a estar muy contentos.
Aleix
Había una vez una trompeta del cielo que cada día a las siete de la tarde tocaba sola.
A la gente le gustaba el sonido que hacía.
Un día el cielo la perdió, y la gente estaba muy preocupada y el cielo también.
Lo que ocurrió era que se había caído de una nube y había ido a parar aun bosque.
Un pájaro que pasaba por allí la vio y la trompeta se alegró.
La llevó hasta el cielo. La trompeta volvió a tocar y todos volvieron a estar muy contentos.
Aleix
LA TROMPETA DEL CIELO
Había una vez un pueblo donde vivía un trompetista.
Era un pueblo donde casi siempre estaba nublado.
Además cuando el trompetista tocaba su trompeta se ponía a llover muy fuerte.
Como al trompetista le gusta tocar cada día, cada día llovía.
La gente del pueblo salía siempre de su casa con paraguas, botas y chubasquero.
Entonces la gente se cansó de tanta agua y le dijeron al trompetista que dejará de tocar la trompeta.
El trompetista les dijo:
- No puedo dejar de tocar, la trompeta es mi vida.
- Lo que pasa es que mi trompeta es muy vieja y suena muy mal.
La gente del pueblo decidió que entre todos le comprarían una trompeta nueva.
Desde aquel día cada vez que el trompetista tocaba su trompeta, salía el sol.
La gente del pueblo llamó a la trompeta “La trompeta del cielo”.
Martí S.
Había una vez un pueblo donde vivía un trompetista.
Era un pueblo donde casi siempre estaba nublado.
Además cuando el trompetista tocaba su trompeta se ponía a llover muy fuerte.
Como al trompetista le gusta tocar cada día, cada día llovía.
La gente del pueblo salía siempre de su casa con paraguas, botas y chubasquero.
Entonces la gente se cansó de tanta agua y le dijeron al trompetista que dejará de tocar la trompeta.
El trompetista les dijo:
- No puedo dejar de tocar, la trompeta es mi vida.
- Lo que pasa es que mi trompeta es muy vieja y suena muy mal.
La gente del pueblo decidió que entre todos le comprarían una trompeta nueva.
Desde aquel día cada vez que el trompetista tocaba su trompeta, salía el sol.
La gente del pueblo llamó a la trompeta “La trompeta del cielo”.
Martí S.
LA TROMPETA DEL CIELO
Había una vez el cielo que quería una trompeta, pero no encontraba ni una.
Busco por: las nubes, las estrellas...
Pero no encontró ninguna. Entonces vio una cosa que flotaba por el cielo.
Se acerco más y más y más.
Era una trompeta y el cielo se puso muy contento.
Pero un día se le cayó la trompeta, al suelo, el cielo estaba muy preocupado.
–Que le habrá pasado a la trompeta. Se habrá hecho daño.
De repente se despertó y se dio cuenta de que todo era un sueño.
Gerard
Había una vez el cielo que quería una trompeta, pero no encontraba ni una.
Busco por: las nubes, las estrellas...
Pero no encontró ninguna. Entonces vio una cosa que flotaba por el cielo.
Se acerco más y más y más.
Era una trompeta y el cielo se puso muy contento.
Pero un día se le cayó la trompeta, al suelo, el cielo estaba muy preocupado.
–Que le habrá pasado a la trompeta. Se habrá hecho daño.
De repente se despertó y se dio cuenta de que todo era un sueño.
Gerard
EL ZAPATO DE LA ZANAHORIA
Érase una vez un zapato que iba por el bosque buscando piñas y hojas secas para hacer fuego. Hacía frío, era otoño, el bosque estaba muy bonito. Entonces apareció una zanahoria muy grande. El zapato cuando la vio se la quería comer, pero la zanahoria ase asustó tanto que salió corriendo tan deprisa que desapareció.
El zapato pensó: tendré que buscarme otro zapato para correr más y poder atrapar zanahorias.
Martí S.
Érase una vez un zapato que iba por el bosque buscando piñas y hojas secas para hacer fuego. Hacía frío, era otoño, el bosque estaba muy bonito. Entonces apareció una zanahoria muy grande. El zapato cuando la vio se la quería comer, pero la zanahoria ase asustó tanto que salió corriendo tan deprisa que desapareció.
El zapato pensó: tendré que buscarme otro zapato para correr más y poder atrapar zanahorias.
Martí S.
EL ZAPATO DE LA ZANAHORIA
Había una vez una zanahoria que tenia un zapato que le iba grande, muy grande. Y se fue a visitar al zapatero, pero el zapatero no estaba en su tienda. Tampoco estaba fuera, pasaba algo raro.
La zanahoria se fue a buscarlo, pero no lo encontraba por ninguna parte. Busco por el mercado, el parque,... Decidió arreglar el zapato ella sola, pero no podía y entonces apareció el zapatero, y la zanahoria le preguntó que donde estaba, y el zapatero le dijo que estaba en el baño.
Gerard
Había una vez una zanahoria que tenia un zapato que le iba grande, muy grande. Y se fue a visitar al zapatero, pero el zapatero no estaba en su tienda. Tampoco estaba fuera, pasaba algo raro.
La zanahoria se fue a buscarlo, pero no lo encontraba por ninguna parte. Busco por el mercado, el parque,... Decidió arreglar el zapato ella sola, pero no podía y entonces apareció el zapatero, y la zanahoria le preguntó que donde estaba, y el zapatero le dijo que estaba en el baño.
Gerard
EL ZAPATO DE LA ZANAHORIA
Había una vez un huerto de zanahorias.
Un día una vio un zapato y se lo quedó.
Toda la gente pisaba el huerto y la zanahoria estaba enfadada y triste a la vez.
Un día la zanahoria le dijo al zapato: `` diles a los otros zapatos que esquiven el huerto´´.
A la mañana siguiente, nadie pisó el huerto.
Genís
Había una vez un huerto de zanahorias.
Un día una vio un zapato y se lo quedó.
Toda la gente pisaba el huerto y la zanahoria estaba enfadada y triste a la vez.
Un día la zanahoria le dijo al zapato: `` diles a los otros zapatos que esquiven el huerto´´.
A la mañana siguiente, nadie pisó el huerto.
Genís
EL ZAPATO DE LA ZANAHORIA
Una vez en el pueblo de Trascodia, vivía una gente muy extraña. Eran verduras, sí, aun que no te lo creas. Allí vivía una zanahoria. Esa zanahoria tenía una tienda de zapatos. Un día al ir a la tienda, como cada mañana contaba y recontaba los zapatos y contó 99 zapatos. Y…oh no ¡faltaba un zapato! Preguntó en todas las tiendas de los alrededores. Y todos dijeron que no sabían nada menos el brócoli. Dijo que lo vio cerca de los pantanos, y la zanahoria fue corriendo a los pantanos donde vivían las ranas. Preguntó a todas las ranas y una dijo: He sido yo. Y como llevaba el otro zapato se las regalo.
Sara
Una vez en el pueblo de Trascodia, vivía una gente muy extraña. Eran verduras, sí, aun que no te lo creas. Allí vivía una zanahoria. Esa zanahoria tenía una tienda de zapatos. Un día al ir a la tienda, como cada mañana contaba y recontaba los zapatos y contó 99 zapatos. Y…oh no ¡faltaba un zapato! Preguntó en todas las tiendas de los alrededores. Y todos dijeron que no sabían nada menos el brócoli. Dijo que lo vio cerca de los pantanos, y la zanahoria fue corriendo a los pantanos donde vivían las ranas. Preguntó a todas las ranas y una dijo: He sido yo. Y como llevaba el otro zapato se las regalo.
Sara
EL ZAPATO DE LA ZANAHORIA
Había una vez una zanahoria que se llamaba Zizo. Zizo tenía un zapato de color naranja. Zizo siempre llevaba el zapato al parque, de compras, a jugar a pelota, a la librería,… Un día, cuando iban al parque vio otra zanahoria que se llamaba Melvi. Melvi estaba jugando a pelota con sus amigos y con el mismo zapato que Zizo, pero el del otro pie. Zizo volvió a casa con el zapato. Se fueron de compras, y volvieron a ver a Melvi. Se fueron a la librería, y vieron a Melvi. Se fueron a jugar a pelota, y vieron a Melvi. No paraban de verla: Melvi por aquí, Melvi por allá…Al final decidieron hacerse amigos de Melvi, y, con los zapatos, pudieron ir en bicicleta, uno en cada pie.
Remo
Había una vez una zanahoria que se llamaba Zizo. Zizo tenía un zapato de color naranja. Zizo siempre llevaba el zapato al parque, de compras, a jugar a pelota, a la librería,… Un día, cuando iban al parque vio otra zanahoria que se llamaba Melvi. Melvi estaba jugando a pelota con sus amigos y con el mismo zapato que Zizo, pero el del otro pie. Zizo volvió a casa con el zapato. Se fueron de compras, y volvieron a ver a Melvi. Se fueron a la librería, y vieron a Melvi. Se fueron a jugar a pelota, y vieron a Melvi. No paraban de verla: Melvi por aquí, Melvi por allá…Al final decidieron hacerse amigos de Melvi, y, con los zapatos, pudieron ir en bicicleta, uno en cada pie.
Remo
EL ZAPATO DE LA ZANAHORIA
Había una vez una zanahoria que había perdido su zapato.
Fue al huerto a preguntarle a la señora coliflor, al señor tomate, a la señora fresa, a la señora judía y a la abuela patata.
Finalmente vio al niño guisante.
Le preguntó si había visto su zapato y le dijo que sí.
El guisante le dijo que estaba escondido entre las piedras la cogió y estuvo muy contento.
ALEIX
Había una vez una zanahoria que había perdido su zapato.
Fue al huerto a preguntarle a la señora coliflor, al señor tomate, a la señora fresa, a la señora judía y a la abuela patata.
Finalmente vio al niño guisante.
Le preguntó si había visto su zapato y le dijo que sí.
El guisante le dijo que estaba escondido entre las piedras la cogió y estuvo muy contento.
ALEIX
17/2/07
LA TROMPETA DEL CIELO
Había una vez en el pueblo de San Juan vivía una trompeta. La dueña de la trompeta se llamaba Sayoa y le gustaba mucho la música, pero sobre todo su trompeta. Un día Sayoa se marchó a casa de su amiga Yanire, que no soportaba la música. Y dejó la trompeta en casa. La trompeta aburrida estuvo reflexionando sobre toda su vida y su oficio. Cuando Sayoa volvió de casa de Yanire corrió hasta su habitación para tocar su trompeta, pero no sonaba muy bien. ¿Qué le pasaba a la trompeta? Esa pregunta pasaba cientos de veces por la cabeza de Sayoa. Entonces escuchó por la radio cosas sobre la música. Y Sayoa tuvo una idea.
Cogió: un globo, una cesta y unos trozos de cuerda. Ató de unos extremos de cuerda a la cesta. Después hincho el globo. Y para terminar ató los otros extremos de cuerda al globo. Fabricó un globo aerostático. Abrió la buhardilla de su habitación y soltó el globo aerostático hacia el cielo estrellado de San Juan.
Sara
Había una vez en el pueblo de San Juan vivía una trompeta. La dueña de la trompeta se llamaba Sayoa y le gustaba mucho la música, pero sobre todo su trompeta. Un día Sayoa se marchó a casa de su amiga Yanire, que no soportaba la música. Y dejó la trompeta en casa. La trompeta aburrida estuvo reflexionando sobre toda su vida y su oficio. Cuando Sayoa volvió de casa de Yanire corrió hasta su habitación para tocar su trompeta, pero no sonaba muy bien. ¿Qué le pasaba a la trompeta? Esa pregunta pasaba cientos de veces por la cabeza de Sayoa. Entonces escuchó por la radio cosas sobre la música. Y Sayoa tuvo una idea.
Cogió: un globo, una cesta y unos trozos de cuerda. Ató de unos extremos de cuerda a la cesta. Después hincho el globo. Y para terminar ató los otros extremos de cuerda al globo. Fabricó un globo aerostático. Abrió la buhardilla de su habitación y soltó el globo aerostático hacia el cielo estrellado de San Juan.
Sara
LA TROMPETA DEL CIELO
Un día que el cielo estaba solo y no sabia qué hacer, le dijo su mamá “el Universo”:
- Pero ¿qué te pasa, hijo?
- Que no se qué hacer.
- Ya te ha llegado la hora que escojas un oficio.
- ¿Cuál?
- Elige tú mismo
- ¡Seré astronauta!, oh no, futbolista, tampoco, no sé qué ser de mayor, o sea ahora.
- Ya lo sé, ¡serás músico!
- Pues claro que sí.
Una temporada después…
- El primer concierto fue con las nubes, el sol y la luna. Me salió perfecto, yo era trompetista y desde aquel día me llamaron ”súper cielo”
Adrià
Un día que el cielo estaba solo y no sabia qué hacer, le dijo su mamá “el Universo”:
- Pero ¿qué te pasa, hijo?
- Que no se qué hacer.
- Ya te ha llegado la hora que escojas un oficio.
- ¿Cuál?
- Elige tú mismo
- ¡Seré astronauta!, oh no, futbolista, tampoco, no sé qué ser de mayor, o sea ahora.
- Ya lo sé, ¡serás músico!
- Pues claro que sí.
Una temporada después…
- El primer concierto fue con las nubes, el sol y la luna. Me salió perfecto, yo era trompetista y desde aquel día me llamaron ”súper cielo”
Adrià
LA TROMPETA DEL CIELO
Se dice, que en un pueblo, no muy grande, les encantaba la música marchosa. Pero eso no es todo, en el cielo, vivía una trompeta, que cada día se asomaba a la nube y escuchaba la música, bailaba y se lo pasaba bomba. Un día no oyó la música por mucho que se pusiera muy cerca. Pudo descubrir el tremendo problema y era que no a todos los vecinos del pueblo les gustaba la música. Los vecinos se quejaron al alcalde, entonces el alcalde dijo:
- Vamos a votar, si hay más votos a favor de que haya música habrá música y si no, no.-
Todos los ciudadanos quisieron votar, después el alcalde recogió todos los votos y dijo los resultados:
- Habitantes del pueblo, por mayoría de los votos, a partir de ahora se podrá escuchar música!-
Y aun la trompeta sigue asomándose a la nube para escuchar la música.
Clara
Se dice, que en un pueblo, no muy grande, les encantaba la música marchosa. Pero eso no es todo, en el cielo, vivía una trompeta, que cada día se asomaba a la nube y escuchaba la música, bailaba y se lo pasaba bomba. Un día no oyó la música por mucho que se pusiera muy cerca. Pudo descubrir el tremendo problema y era que no a todos los vecinos del pueblo les gustaba la música. Los vecinos se quejaron al alcalde, entonces el alcalde dijo:
- Vamos a votar, si hay más votos a favor de que haya música habrá música y si no, no.-
Todos los ciudadanos quisieron votar, después el alcalde recogió todos los votos y dijo los resultados:
- Habitantes del pueblo, por mayoría de los votos, a partir de ahora se podrá escuchar música!-
Y aun la trompeta sigue asomándose a la nube para escuchar la música.
Clara
LA TROMPETA DEL CIELO
Había una vez un niño que tenia una trompeta que brillaba mucho. Por la noche cuando dormía, el viento le robó la trompeta y por la mañana el niño se puso a llorar porque no la encontraba. Un dia con su dinero se compró un globo y subió hasta el cielo y vio a un hombre todo azul, sentado en una nube del cielo y le dijo:
¬-Devuélveme la trompeta. Se la devolvió y se hicieron amigos para siempre.
Jan
Había una vez un niño que tenia una trompeta que brillaba mucho. Por la noche cuando dormía, el viento le robó la trompeta y por la mañana el niño se puso a llorar porque no la encontraba. Un dia con su dinero se compró un globo y subió hasta el cielo y vio a un hombre todo azul, sentado en una nube del cielo y le dijo:
¬-Devuélveme la trompeta. Se la devolvió y se hicieron amigos para siempre.
Jan
LA TROMPETA DEL CIELO
Un día yo estaba en el parque de atracciones y mi mamá me compro un globo en forma de trompeta. Lo estaba pasando muy bien en las atracciones y yo estaba mirando lo bonito que era mi globo, una gran trompeta dorada, cuando de repente se levanto un viento y el hilo del globo se me escapo de la mano y se fue hasta el cielo. Un niño que pasaba por ahí dijo: –mira mama que trompeta más bonita.
Yo pienso que la trompeta y el cielo quedaban muy bonitos.
Jorgina
Un día yo estaba en el parque de atracciones y mi mamá me compro un globo en forma de trompeta. Lo estaba pasando muy bien en las atracciones y yo estaba mirando lo bonito que era mi globo, una gran trompeta dorada, cuando de repente se levanto un viento y el hilo del globo se me escapo de la mano y se fue hasta el cielo. Un niño que pasaba por ahí dijo: –mira mama que trompeta más bonita.
Yo pienso que la trompeta y el cielo quedaban muy bonitos.
Jorgina
LA TROMPETA DEL CIELO
Había una vez una trompeta que se quemó y se fue al cielo. Allá, todos eran abuelos menos una niña que se llamaba Silvia.
En el cielo habían dos puertas: Una era para nacer y la otra para el pasado. Silvia andaba, y se encontró a la trompeta, y la dejaron entrar por la puerta del pasado y la cuidó muy bien.
Pero cuando se murió la niña, la trompeta se fue al cielo, buscando y rebuscando. No encontraba la niña. Pero la niña sí que la encontró, y la trompeta también la encontró a ella, y fueron muy felices para siempre.
Míriam
Había una vez una trompeta que se quemó y se fue al cielo. Allá, todos eran abuelos menos una niña que se llamaba Silvia.
En el cielo habían dos puertas: Una era para nacer y la otra para el pasado. Silvia andaba, y se encontró a la trompeta, y la dejaron entrar por la puerta del pasado y la cuidó muy bien.
Pero cuando se murió la niña, la trompeta se fue al cielo, buscando y rebuscando. No encontraba la niña. Pero la niña sí que la encontró, y la trompeta también la encontró a ella, y fueron muy felices para siempre.
Míriam
EL ZAPATO DE LA ZANAHORIA
En una zapatería, sucia, oscura, sola y abandonada vivía un zapato, pero no estaba muy contento porque no tenía con quien jugar.
Hasta que un día, oyó que la puerta se abría. Levantó la vista y dijo arrugando las cejas y temblando:
-¿Quién hay aquí?
-Ah! hola, no era mi intención asustarte, lo siento- dijo una zanahoria que se iba acercando a él.
– No te preocupes-dijo el zapato riendo.
Y desde aquel día no se separaron más, y el zapato calzaba a la zanahoria.
Clara
En una zapatería, sucia, oscura, sola y abandonada vivía un zapato, pero no estaba muy contento porque no tenía con quien jugar.
Hasta que un día, oyó que la puerta se abría. Levantó la vista y dijo arrugando las cejas y temblando:
-¿Quién hay aquí?
-Ah! hola, no era mi intención asustarte, lo siento- dijo una zanahoria que se iba acercando a él.
– No te preocupes-dijo el zapato riendo.
Y desde aquel día no se separaron más, y el zapato calzaba a la zanahoria.
Clara
EL ZAPATO DE LA ZANAHORIA
Había una vez un zapato que se parecía a una zanahoria. Un día la gente del pueblo decía; mirad un zapato que parece una zanahoria. Entonces un perro mordió el zapato. Aún así el zapato decidió ser amigo del perro. El perro le dijo: quiero comérmelo. El zapato dijo que se compraría helados y jugaría con la pelota. El zapato y el perro fueron muy amigos porque jugaban con la pelota y se compraron helados muy ricos.
Edu
Había una vez un zapato que se parecía a una zanahoria. Un día la gente del pueblo decía; mirad un zapato que parece una zanahoria. Entonces un perro mordió el zapato. Aún así el zapato decidió ser amigo del perro. El perro le dijo: quiero comérmelo. El zapato dijo que se compraría helados y jugaría con la pelota. El zapato y el perro fueron muy amigos porque jugaban con la pelota y se compraron helados muy ricos.
Edu
EL ZAPATO Y LA ZANAHORIA
Había una vez un zapato que no tenía su gemelo porque se rompió y lo llevaron a las papeleras. No tenía amigos, ni vecinos, y nadie conocía al zapato, pero el conocía varios zapatos. Un día conoció a una zanahoria que tampoco tenia amigos, ni vecinos, ni nada de eso. Entonces dijeron a la vez: Podemos ser amigos, si! Y se hicieron amigos. Parecían vecinos pero eran amigos. Y desde aquel día fueron amigos los dos.
Elena
Había una vez un zapato que no tenía su gemelo porque se rompió y lo llevaron a las papeleras. No tenía amigos, ni vecinos, y nadie conocía al zapato, pero el conocía varios zapatos. Un día conoció a una zanahoria que tampoco tenia amigos, ni vecinos, ni nada de eso. Entonces dijeron a la vez: Podemos ser amigos, si! Y se hicieron amigos. Parecían vecinos pero eran amigos. Y desde aquel día fueron amigos los dos.
Elena
LA TROMPETA DEL CIELO
Había una vez un pueblo donde no había música. Todo era ruido. Un día, un niño oyó un ruido muy extraño. Lo dijo en la escuela pero no le creyeron. Desde aquel día el niño oía el ruido por todas partes. El ruido por aquí, el ruido por allá. Hasta que un día el niño decidió descubrir qué era aquel ruido, y tuvo una idea. Cuando oía aquel ruido, iba hacia donde le parecía que venía. Un día el niño se fue de viaje en avión, y cuando estaba volando, oyó aquel ruido pero mucho más fuerte. Entonces miró por la ventana y vio, en el cielo, un objeto muy extraño. ¡Una trompeta! Y era tan extraña como el ruido que hacia. Desde aquel día, cuando oía aquel ruido sabía que era música y era feliz. Y aún lo fue más cuando contó a todo el mundo que era música.
Había una vez un pueblo donde no había música. Todo era ruido. Un día, un niño oyó un ruido muy extraño. Lo dijo en la escuela pero no le creyeron. Desde aquel día el niño oía el ruido por todas partes. El ruido por aquí, el ruido por allá. Hasta que un día el niño decidió descubrir qué era aquel ruido, y tuvo una idea. Cuando oía aquel ruido, iba hacia donde le parecía que venía. Un día el niño se fue de viaje en avión, y cuando estaba volando, oyó aquel ruido pero mucho más fuerte. Entonces miró por la ventana y vio, en el cielo, un objeto muy extraño. ¡Una trompeta! Y era tan extraña como el ruido que hacia. Desde aquel día, cuando oía aquel ruido sabía que era música y era feliz. Y aún lo fue más cuando contó a todo el mundo que era música.
EL ZAPATO DE LA ZANAHORIA
Había una vez una zanahoria. Era carnaval, y quería hacer una fiesta de disfraces con sus amigos, pero no sabía que ponerse. Un día un desconocido llamó a la puerta. La zanahoria abrió la puerta y vio al desconocido. Entonces le dijo que quería y el desconocido respondió:
-zanahoria, te traigo este paquete, creo que te irá bien- y se marchó corriendo. La zanahoria cogió el paquete y cerró la puerta. La zanahoria abrió el paquete y se encontró un zapato, solo había un zapato, no dos. La zanahoria se puso el zapato y le iba muy bien. La zanahoria quería saber quien le enviaba el regalo y porqué solo había un zapato, y lo descubrió muy pronto. Había dejado una tarjeta en regalo. Era un amigo suyo, que le había regalado de disfraz un zapato para la cabeza! En carnaval la zanahoria estaba super guapa!
Marta
Había una vez una zanahoria. Era carnaval, y quería hacer una fiesta de disfraces con sus amigos, pero no sabía que ponerse. Un día un desconocido llamó a la puerta. La zanahoria abrió la puerta y vio al desconocido. Entonces le dijo que quería y el desconocido respondió:
-zanahoria, te traigo este paquete, creo que te irá bien- y se marchó corriendo. La zanahoria cogió el paquete y cerró la puerta. La zanahoria abrió el paquete y se encontró un zapato, solo había un zapato, no dos. La zanahoria se puso el zapato y le iba muy bien. La zanahoria quería saber quien le enviaba el regalo y porqué solo había un zapato, y lo descubrió muy pronto. Había dejado una tarjeta en regalo. Era un amigo suyo, que le había regalado de disfraz un zapato para la cabeza! En carnaval la zanahoria estaba super guapa!
Marta
EL ARBOL DEL MUEBLE
Había un árbol muy grande que no tenía nada por que estaba abandonado y también había un mueble abandonado. Un día se vieron y se preguntaron: - ¿quieres ser mi amigo? –Sí, yo también quiero ser tu amigo.- ¿Jugamos al pilla pilla? -Si dijo el árbol. -Tú paras.
-Te he pillado mueble . Y jugaron mucho y dijo:- ¿quieres vivir conmigo? –Sí. Pues vivieron juntos. Haremos una casa, pondremos ladrillos y cemento.
Cuando estuvo terminada fuimos a mirarla.
-Es hora de dormir – dijo el mueble. Tengo sueño, pero no tenemos dormitorio ¿qué hacemos? Podríamos dormir el suelo, si muy buena idea. Y los dos durmieron en el suelo. Al día siguiente construyeron una cama y otros muebles más para su nueva casa.
Nil
Había un árbol muy grande que no tenía nada por que estaba abandonado y también había un mueble abandonado. Un día se vieron y se preguntaron: - ¿quieres ser mi amigo? –Sí, yo también quiero ser tu amigo.- ¿Jugamos al pilla pilla? -Si dijo el árbol. -Tú paras.
-Te he pillado mueble . Y jugaron mucho y dijo:- ¿quieres vivir conmigo? –Sí. Pues vivieron juntos. Haremos una casa, pondremos ladrillos y cemento.
Cuando estuvo terminada fuimos a mirarla.
-Es hora de dormir – dijo el mueble. Tengo sueño, pero no tenemos dormitorio ¿qué hacemos? Podríamos dormir el suelo, si muy buena idea. Y los dos durmieron en el suelo. Al día siguiente construyeron una cama y otros muebles más para su nueva casa.
Nil
EL ZAPATO Y LA ZANAHORIA
Había una vez un niño que fue al huerto de su padre a recoger hortalizas.
Mientras padre e hijo miraban una col, el zapato izquierdo del niño oyó una vocecita que decía: ay!, ay!.
El zapato se asustó mucho y preguntó quién estaba hablando. Salió una cabecita naranja.
- Estoy muy enfadada porque has pisado mis bonitas matas y las necesito para crecer.
- Perdona, zanahoria. No te había visto.
La zanahoria le pidió que la ayudara a ponerse bien.
Ella se acurrucó en la tierra y el zapato pisó con cuidado un poco de tierra para ponerla bien, y se oyó decir:
- ¡Gracias!
Maria
Había una vez un niño que fue al huerto de su padre a recoger hortalizas.
Mientras padre e hijo miraban una col, el zapato izquierdo del niño oyó una vocecita que decía: ay!, ay!.
El zapato se asustó mucho y preguntó quién estaba hablando. Salió una cabecita naranja.
- Estoy muy enfadada porque has pisado mis bonitas matas y las necesito para crecer.
- Perdona, zanahoria. No te había visto.
La zanahoria le pidió que la ayudara a ponerse bien.
Ella se acurrucó en la tierra y el zapato pisó con cuidado un poco de tierra para ponerla bien, y se oyó decir:
- ¡Gracias!
Maria
EL ZAPATO DE LA ZANAHORIA
Había una vez un pueblo de hortalizas. Ese pueblo estaba lleno de todo tipo de hortalizas:
patatas, zanahorias, verduras, pimientos, tomates, calabacines,…
Toda la gente del pueblo tenia dinero, bueno al menos la mayoría
porque había una zanahoria que no tenia nada.
Ahora os voy a explicar su historia: la zanahoria desde muy pequeñita era pobre,
sus padres como no podían cuidarla la llevaron a un orfanato.
Ella iba creciendo allí y un día le explicaron todo lo que había pasado
y ella quería irse y digo:-yo quiero ir con mis padres- muy furiosa.
Las señoras del orfanato le dijeron:-si sales de aquí puedes perderte-
.Una noche se escapo y todas las señoras la buscaron.
La zanahoria se tropezó con un zapato y lo cogió.
Se lo puso y rápidamente llegó a casa de sus padres
y allí se quedó porqué ya no eran pobres.
La zanahoria vivió muy feliz con sus padres y su zapato.
Jorgina
Había una vez un pueblo de hortalizas. Ese pueblo estaba lleno de todo tipo de hortalizas:
patatas, zanahorias, verduras, pimientos, tomates, calabacines,…
Toda la gente del pueblo tenia dinero, bueno al menos la mayoría
porque había una zanahoria que no tenia nada.
Ahora os voy a explicar su historia: la zanahoria desde muy pequeñita era pobre,
sus padres como no podían cuidarla la llevaron a un orfanato.
Ella iba creciendo allí y un día le explicaron todo lo que había pasado
y ella quería irse y digo:-yo quiero ir con mis padres- muy furiosa.
Las señoras del orfanato le dijeron:-si sales de aquí puedes perderte-
.Una noche se escapo y todas las señoras la buscaron.
La zanahoria se tropezó con un zapato y lo cogió.
Se lo puso y rápidamente llegó a casa de sus padres
y allí se quedó porqué ya no eran pobres.
La zanahoria vivió muy feliz con sus padres y su zapato.
Jorgina
EL ZAPATO Y LA ZANAHORIA
Había una vez una zanahoria que era mágica.
Una niña que se llamaba Carla y tenía un zapato muy viejo.
Carla se fue a comprar otro zapato. Cuando llegó a la tienda,
una zanahoria le cayó encima y los zapatos se volvieron nuevos.
Carla se fue corriendo a su casa y le dijo a sus padres que mirasen sus zapatos.
Los llevó puestos al colegio, a casa de su mejor amiga y a todos los sitios del mundo.
Laura
Había una vez una zanahoria que era mágica.
Una niña que se llamaba Carla y tenía un zapato muy viejo.
Carla se fue a comprar otro zapato. Cuando llegó a la tienda,
una zanahoria le cayó encima y los zapatos se volvieron nuevos.
Carla se fue corriendo a su casa y le dijo a sus padres que mirasen sus zapatos.
Los llevó puestos al colegio, a casa de su mejor amiga y a todos los sitios del mundo.
Laura
LA BOTA Y LA ZANAHORIA
Había una vez una zapatería donde el zapatero quiso hacer una bota,
pero no una bota normal y corriente, era una bota especial mucho
más fuerte que las demás, y con cordones de lana de bonitos colores.
Pero un día la nevera se abrió y salio una zanahoria.
La zanahoria y la bota se llevaban bien, pero un día la bota
y los zapatos hicieron un concurso.
No sabían quien era el mejor si la zanahoria o la bota
y hicieron una pelea a ver quien era el mejor,
Llegó el zapatero y metió la zanahoria a la nevera
.-si te portas mal a la nevera otra vez y tu también, hombre.-
David R.
Había una vez una zapatería donde el zapatero quiso hacer una bota,
pero no una bota normal y corriente, era una bota especial mucho
más fuerte que las demás, y con cordones de lana de bonitos colores.
Pero un día la nevera se abrió y salio una zanahoria.
La zanahoria y la bota se llevaban bien, pero un día la bota
y los zapatos hicieron un concurso.
No sabían quien era el mejor si la zanahoria o la bota
y hicieron una pelea a ver quien era el mejor,
Llegó el zapatero y metió la zanahoria a la nevera
.-si te portas mal a la nevera otra vez y tu también, hombre.-
David R.
LA TROMPETA DEL CIELO
Había una vez una trompeta que se quemó y se fue al cielo. Allá, todos eran abuelos menos una niña que se llamaba Silvia.
En el cielo habían dos puertas: Una era para nacer y la otra para el pasado. Silvia andaba, y se encontró a la trompeta, y la dejaron entrar por la puerta del pasado y la cuidó muy bien.
Pero cuando se murió la niña, la trompeta se fue al cielo, buscando y rebuscando. No encontraba a la niña. Pero la niña sí que la encontró, y la trompeta también la encontró a ella, y fueron muy felices para siempre.
Míriam Cardoner
Había una vez una trompeta que se quemó y se fue al cielo. Allá, todos eran abuelos menos una niña que se llamaba Silvia.
En el cielo habían dos puertas: Una era para nacer y la otra para el pasado. Silvia andaba, y se encontró a la trompeta, y la dejaron entrar por la puerta del pasado y la cuidó muy bien.
Pero cuando se murió la niña, la trompeta se fue al cielo, buscando y rebuscando. No encontraba a la niña. Pero la niña sí que la encontró, y la trompeta también la encontró a ella, y fueron muy felices para siempre.
Míriam Cardoner
LA TROMPETA DEL CIELO
Un día yo estaba en el parque de atracciones y mi mamá me compro un globo en forma de trompeta. Lo estaba pasando muy bien en las atracciones y yo estaba mirando lo bonito que era mi globo, una gran trompeta dorada, cuando de repente se levanto un viento y el hilo del globo se me escapo de la mano y se fue hasta el cielo. Un niño que pasaba por ahí dijo: –mira mama que trompeta más bonita.
Yo pienso que la trompeta y el cielo quedaban muy bonitos.
Jorgina
Un día yo estaba en el parque de atracciones y mi mamá me compro un globo en forma de trompeta. Lo estaba pasando muy bien en las atracciones y yo estaba mirando lo bonito que era mi globo, una gran trompeta dorada, cuando de repente se levanto un viento y el hilo del globo se me escapo de la mano y se fue hasta el cielo. Un niño que pasaba por ahí dijo: –mira mama que trompeta más bonita.
Yo pienso que la trompeta y el cielo quedaban muy bonitos.
Jorgina
EL PAÍS DE LA VENTANA
Había una vez un pueblo donde vivía un niño pequeño que se llamaba Tomás.
Al lado del pueblo había un bosque muy grande.
Tomás entró en el bosque y vio una vieja ventana y miró en su interior.
La ventana estaba sucia y todo el resto también. Se la llevo a casa.
Cuando fue de noche Tomás vio un país muy grande.
Abrió la ventana y vio hombres muy pequeños que parecían hormigas.
Xènia
Había una vez un pueblo donde vivía un niño pequeño que se llamaba Tomás.
Al lado del pueblo había un bosque muy grande.
Tomás entró en el bosque y vio una vieja ventana y miró en su interior.
La ventana estaba sucia y todo el resto también. Se la llevo a casa.
Cuando fue de noche Tomás vio un país muy grande.
Abrió la ventana y vio hombres muy pequeños que parecían hormigas.
Xènia
EL PAÍS DE LAS VENTANAS.
Había una vez un señor que quería irse de viaje, cogió un avión y se fue.
Llego a un País desconocido. Vio que habían millones y millones de ventanas,
y se dio cuenta que estaba en un País llamado:-El País de las ventanas.
Se puso tan y tan contento que salto de alegría y dijo:-tra lara lara he descubierto
un País escondido!!!!!!!!(yupi).Se fue a un Hotel llamado:-Hotel Ventana,
era de 5 estrellas y dijo:-es de lujo!!.
Fue corriendo hacia dentro, pago, entró a su habitación y saltó en la cama.
Por la noche quería pedir un deseo con pelo punki, pircings, orejas grandes,
tetas pequeñas y culo muy grande. Al día siguiente encontró lo que buscaba:
una señora como el la quería, se casaron y se quedaron a vivir allí
y compraron el Hotel. Pasaron unos 4 meses y ya tenían 50 ayos el hombre y la mujer 47 años.
Alba
Había una vez un señor que quería irse de viaje, cogió un avión y se fue.
Llego a un País desconocido. Vio que habían millones y millones de ventanas,
y se dio cuenta que estaba en un País llamado:-El País de las ventanas.
Se puso tan y tan contento que salto de alegría y dijo:-tra lara lara he descubierto
un País escondido!!!!!!!!(yupi).Se fue a un Hotel llamado:-Hotel Ventana,
era de 5 estrellas y dijo:-es de lujo!!.
Fue corriendo hacia dentro, pago, entró a su habitación y saltó en la cama.
Por la noche quería pedir un deseo con pelo punki, pircings, orejas grandes,
tetas pequeñas y culo muy grande. Al día siguiente encontró lo que buscaba:
una señora como el la quería, se casaron y se quedaron a vivir allí
y compraron el Hotel. Pasaron unos 4 meses y ya tenían 50 ayos el hombre y la mujer 47 años.
Alba
EL PAÍS DE LAS VENTANAS
Hola soy Jaime, un investigador.
Un martes de octubre iba caminando por el parque y… patapam!!! Tropecé con algo.
Oh!!! Era un tejado, ¿¿En el suelo??,
- ¿¿Qué hace aquí una puntita de un tejado??- pensé.
Avisé a mis compañeros y empezaron a cavar. Yo extrañado me fui a casa.
Al cabo de tres días… sonó el teléfono.
-Jaime, Jaime ven, corre !! –¿¿Qué pasa??
-Si vienes lo verás.
Agarré el abrigo, corrí hacia el parque y…
en lo que había tropezado era una ciudad de ventanas!!
Y por eso ahora soy tan famoso.
Arnau
Hola soy Jaime, un investigador.
Un martes de octubre iba caminando por el parque y… patapam!!! Tropecé con algo.
Oh!!! Era un tejado, ¿¿En el suelo??,
- ¿¿Qué hace aquí una puntita de un tejado??- pensé.
Avisé a mis compañeros y empezaron a cavar. Yo extrañado me fui a casa.
Al cabo de tres días… sonó el teléfono.
-Jaime, Jaime ven, corre !! –¿¿Qué pasa??
-Si vienes lo verás.
Agarré el abrigo, corrí hacia el parque y…
en lo que había tropezado era una ciudad de ventanas!!
Y por eso ahora soy tan famoso.
Arnau
EL PAIS DE LAS VENTANAS
Había una vez un país que se llamaba “El país de las ventanas”.
Se llamaba así porque había muchas ventanas.
Un día las iban regalando a todo el mundo hasta que un señor dijo: -basta ya de regalar ventanas.
¿Que no veis que si regalamos todas las ventanas, el país no tendrá sentido?
-Nuestro país se llama así porque tenemos muchas ventanas.
-Ahora ya no tiene sentido. Las tenemos que recuperar todas ahora mismo.
Iremos casa por casa y las cogeremos todas, que no falte ni una.
-Las tengo contadas así que si falta alguna veréis!!!
Y así fue como las recuperaron todas.
Cristina
Había una vez un país que se llamaba “El país de las ventanas”.
Se llamaba así porque había muchas ventanas.
Un día las iban regalando a todo el mundo hasta que un señor dijo: -basta ya de regalar ventanas.
¿Que no veis que si regalamos todas las ventanas, el país no tendrá sentido?
-Nuestro país se llama así porque tenemos muchas ventanas.
-Ahora ya no tiene sentido. Las tenemos que recuperar todas ahora mismo.
Iremos casa por casa y las cogeremos todas, que no falte ni una.
-Las tengo contadas así que si falta alguna veréis!!!
Y así fue como las recuperaron todas.
Cristina
EL PAÍS DE LAS VENTANAS
Había una vez un niño que estaba castigado.
El niño se escapó saltando por la ventana.
Pero no se encontró fuera en la calle sino en el país de las ventanas.
Pero él no lo sabía y cada vez que pasaba por una ventana se iba a un sitio diferente y a otro, otro, otro, sin parar.
Hasta que una vez pasó por una ventana negra y se sintió raro.
Él no se dio cuenta pero estaba en la cárcel del villano de las ventanas.
Cuando el niño vio al villano se asustó mucho y le preguntó:
-¿Quien eres?
-Soy el villano.
-¿Por qué estás aquí?
-Porque soy muy malo pero yo quiero ser bueno.
-Yo también soy malo a veces, pero en realidad soy bueno. Ven conmigo y verás como aprenderás a ser bueno.
-Vale.
El niño se llevó al villano pero no encontraba el camino a casa.
El villano le dijo: - yo me quedo aquí arreglando las ventanas.
El villano le dijo que traspasara esa ventana y llegaría a casa.
El niño la traspasó y llegó a su casa.
Tomàs
Había una vez un niño que estaba castigado.
El niño se escapó saltando por la ventana.
Pero no se encontró fuera en la calle sino en el país de las ventanas.
Pero él no lo sabía y cada vez que pasaba por una ventana se iba a un sitio diferente y a otro, otro, otro, sin parar.
Hasta que una vez pasó por una ventana negra y se sintió raro.
Él no se dio cuenta pero estaba en la cárcel del villano de las ventanas.
Cuando el niño vio al villano se asustó mucho y le preguntó:
-¿Quien eres?
-Soy el villano.
-¿Por qué estás aquí?
-Porque soy muy malo pero yo quiero ser bueno.
-Yo también soy malo a veces, pero en realidad soy bueno. Ven conmigo y verás como aprenderás a ser bueno.
-Vale.
El niño se llevó al villano pero no encontraba el camino a casa.
El villano le dijo: - yo me quedo aquí arreglando las ventanas.
El villano le dijo que traspasara esa ventana y llegaría a casa.
El niño la traspasó y llegó a su casa.
Tomàs
EL PAÍS DE LAS VENTANAS
Había una vez un país con muchas ventanas.
Había tantas ventanas que había para toda España.
Había 1.236.499 ventanas. En cada casa estaban muy contentos porque tenían muchas ventanas.
Así no entraba el frío, porque antes como no tenían ventanas se constipaban.
Tenían que ir muchas veces al médico y necesitaban muchos, muchos, muchos,
muchos médicos para curar a los enfermos.
Pero como ya les dieron muchas ventanas los médicos tenían poca faena.
Xavier
Había una vez un país con muchas ventanas.
Había tantas ventanas que había para toda España.
Había 1.236.499 ventanas. En cada casa estaban muy contentos porque tenían muchas ventanas.
Así no entraba el frío, porque antes como no tenían ventanas se constipaban.
Tenían que ir muchas veces al médico y necesitaban muchos, muchos, muchos,
muchos médicos para curar a los enfermos.
Pero como ya les dieron muchas ventanas los médicos tenían poca faena.
Xavier
EL PAÍS DE LA VENTANA
El país de la ventana es un país muy, muy raro. Cuando entras en una casa, la puerta está hecha de ventana, las mesas de ventana, los lápices de ventana, ¡todo era ventana! ¡Hasta las personas eran de ventana! Los libros y … la comida también son ventana!!! ¡Todo!
Hasta que un día el campeón del país de la ventana de inventar inventó cosas que no eran ventana.
Por ejemplo: puertas de madera, mesas de madera, la comida era comestible, ¡hasta las personas eran de carne! Los lápices de madera, los periódicos no pesaban tanto y eran de papel.
Mateu
El país de la ventana es un país muy, muy raro. Cuando entras en una casa, la puerta está hecha de ventana, las mesas de ventana, los lápices de ventana, ¡todo era ventana! ¡Hasta las personas eran de ventana! Los libros y … la comida también son ventana!!! ¡Todo!
Hasta que un día el campeón del país de la ventana de inventar inventó cosas que no eran ventana.
Por ejemplo: puertas de madera, mesas de madera, la comida era comestible, ¡hasta las personas eran de carne! Los lápices de madera, los periódicos no pesaban tanto y eran de papel.
Mateu
EL ARBOL DEL MUEBLE
Había una vez un árbol que tenia una rama.
Tenia una cosa muy bonita .Una casa dentro y dentro de esa casa tenia un mueble.
El mueble tenía muchas cosas dentro.
Unos juguetes. Muy importante. Era un oso de peluche.
Ese peluche era marrón con una mancha negra.
También había un tren y muchas cosas más.
Natàlia
Había una vez un árbol que tenia una rama.
Tenia una cosa muy bonita .Una casa dentro y dentro de esa casa tenia un mueble.
El mueble tenía muchas cosas dentro.
Unos juguetes. Muy importante. Era un oso de peluche.
Ese peluche era marrón con una mancha negra.
También había un tren y muchas cosas más.
Natàlia
EL ÁRBOL DEL MUEBLE
Un día cuando los zapatos cantaban, un mueble se sacaba brillo con una lengua de cerdo.
Se dio cuenta que en su casa le faltaba algo – Mmmm...!! ya está!!
Lo que me falta es un árbol.
Se fue a la ciudad a buscar el árbol.
Por el camino le dolía la espalda, miro y vio que tenia un castor mordiéndole la espalda –He-Ups lo siento.
Cuando llegó, se lo compró, y así cada día no notaría que le faltaba nada.
Erik
Un día cuando los zapatos cantaban, un mueble se sacaba brillo con una lengua de cerdo.
Se dio cuenta que en su casa le faltaba algo – Mmmm...!! ya está!!
Lo que me falta es un árbol.
Se fue a la ciudad a buscar el árbol.
Por el camino le dolía la espalda, miro y vio que tenia un castor mordiéndole la espalda –He-Ups lo siento.
Cuando llegó, se lo compró, y así cada día no notaría que le faltaba nada.
Erik
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