EL ZAPATO Y LA ZANAHORIA
Había una vez un zapato que no tenía su gemelo porque se rompió y lo llevaron a las papeleras. No tenía amigos, ni vecinos, y nadie conocía al zapato, pero el conocía varios zapatos. Un día conoció a una zanahoria que tampoco tenia amigos, ni vecinos, ni nada de eso. Entonces dijeron a la vez: Podemos ser amigos, si! Y se hicieron amigos. Parecían vecinos pero eran amigos. Y desde aquel día fueron amigos los dos.
Elena
17/2/07
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario